Cada día, recurrir a un servicio de catering es recurso rápido y eficaz. El cliente se olvida de los problemas inherentes a la confección del menú y además ve solucionados los preparativos de puesta en escena y las engorrosas gestiones de recogida de los restos del naufragio. Claro que para disfrutar de tales ventajas y riendas hay que saber elegir. Y en este punto ocupa lugar de privilegio la empresa Vía de la Plata, serio aspirante al título oficioso de “Catering de Extremadura”.

Empresa familiar en evolución

Vía de la Plata echó a andar hace un cuarto de siglo, como empresa familiar instalada en Montijo, bajo el rótulo de Rincón de Pepe. Allí se organizaban fiestas y eventos familiares, y allí se fue gestando un proyecto de más altas miras y dotado en su base de un pujante impulso empresarial, de la mano de Pepe Valadés, formado y experimentado en el trato directo con el cliente, la vocación de servicio y el cotidiano buen hacer. Vía de la Plata dispone de todo lo necesario para la celebración de un evento y puede ocuparse de la mantelería, cristalería, mesas, vajilla, cubertería, adornos florales, de la gestión de materiales y carpas tanto da que la celebración sea de un grupo o de una multitud; cada uno de ellos recibir un trato personalizado, profesional y grato.

Prestigio y proyección social

Con esta filosofía y mimbres, Vía de La Plata pone en bandeja a sus clientes opciones de prestigio, reconocimiento social, gran proyección y éxito asegurado. Porque además de ocuparse de los detalles del banquete, le asesoran en cuestiones como la elección de las mejores o más adecuadas fincas y bodegas o respecto al detalle imprevisto, por aparentemente trivial.

Somos, desde luego, un catering extremeño, pero con vocación de trascender las fronteras, llevando producto y filosofía a cualquier rincón de la península.